Te voy a contra algo que me estaba sucediendo y muy probable a ti también te esté pasando o a alguien cercano a ti. Estaba perdiendo la capacidad de pensar a profundidad, de relacionar ideas, de mirar detalles, de concentrarme en una tarea y de ser incapaz de leer textos extensos. Pensé yo ¡es ya la edad, que se le va a hacer!
Pero NO, no era eso, no es que esté “VIEJO” es que TikTok y demás plataformas que tienen este modelo de videos cortos estaban arruinando mi cerebro. La adicción a la dopamina a la satisfacción rápido que da ver videos basura era en realidad el problema.
Pero no solo los videos cortos me estaban oxidando el cerebro, también la IA me tenía sin la capacidad de generar nuevas ideas, es como que cualquier cosa se le pregunta y listo, respuesta instantánea a algo, que, a lo mejor, necesitaba de un análisis más profundo.
¿Entonces te escribo a ti amigo lector o lectora, tienes el cerebro oxidado? A lo mejor no, porque están leyendo este articulo y llegaste hasta este punto, de lo contrario ya hubieras cerrado el navegador y te hubieras puesto a ver TikTok.
¿Entonces conoces a alguien que sufre de esto, alguien que hasta cuando está en la mesa comiendo no suelta su teléfono móvil? A lo mejor necesita ayuda, la adicción a los dispositivos electrónicos están destruyendo nuestra vida y nuestras sociedades.
Miras a los therians, son un fenómeno social que parte de la conexión a redes sociales, se populariza en redes y de repente parece ser buena idea andar en cuatro patas y adoptar una identidad de un ser ajeno a la humanidad.
¿Pero, porque nos hacemos adictos a ver estos videos a nuestro móvil? Porque buscamos escapar de la realidad, consciente o inconscientemente, es como drogarse o embriagarse. Solo los más fuertes tienen el carácter y la voluntad de vivir en el mundo real.